ejercicio ayuda a fortalecer músculos y huesos, con lo que se evita o disminuye el riesgo de enfermedades como la osteoporosis.
De hecho los médicos recomiendan
hacer ejercicio como parte de la vida
cotidiana de las personas, pues así como el comer, dormir y cuidar el aseo
personal, el ejercicio debe ser parte
de nuestra vida diaria.
El ejercicio, insiste María Teresa, hay que asimilarlo y aprender
a disfrutarlo, "es como un postre
para nuestro cuerpo, y hay que saber saborearlo". Sostiene que una persona que se ejercita
disminuye su estrés y tiene mayor
capacidad de concentración en sus
quehaceres, sea en el trabajo o en la
casa.
El ejercicio es una estimulación
en la vida, expresa la instructora, es
sentirse gozosa de sí misma y trasmitir
energía a todos aquellos que la
rodean.
El
ejercicio debe ser variado y practicar
la elasticidad, el estiramiento, pasando por acondicionamiento y resistencia
física a través de trotar,
lo que a su vez fortalece el corazón,
hasta llegar a los ejercicios de relajación.
Es
importante acudir a un profesional para
que le ayude a iniciar una rutina que
vaya proporcionándole una condición
física aceptable para realizar
todos los ejercicios acordes a su edad.
María
Teresa destaca que una mujer que
hace ejercicio va a tener salud, condición
y, sobre todo, una figura agradable que
la hará verse más joven, y con una mayor vitalidad en el trato
con su esposo e hijos o quienes le rodean.
Aclara que si bien el ejercicio no detiene
los años, si ayuda a alargar la
vida y la salud, es decir, ayuda a proporcionarnos
una mejor calidad de vida.
Lilia
Béjar Duarte comenta su experiencia:
el ejercicio me ayuda a valorarme mejor,
y una persona que tiene un alta autoestima,
es una persona feliz y triunfadora, lo
cual necesariamente se refleja en su entorno,
porque una persona que se quiere a sí
misma y se siente bien física y
psicológicamente, tiene mayor capacidad
de expresarle estos sentimientos a los
demás.
"El
quitarnos un poco de grasa y ponernos
un vestido que nos haga vernos mejor,
eso ayuda ciertamente a la vanidad, la
cual no es mala particularmente cuando
se logra una buena figura producto del
esfuerzo y el ejercicio diario".
Con
64 años de edad, Irma Zavala, comenta
que es jubilada y que acude al grupo de
lunes a viernes, y con orgullo expresa
que aguanta la rutina al igual que todas
las jovenes. Tiene como 10 años
practicando el acondicionamiento físico
por recomendación del doctor, ya
que tiene problemas de descalsificación
que le puede provocar osteoporosis, pero
el ejercicio es la mejor medicina para
evitarse mayores problemas, "es algo
así como mi desayuno", manifiesta.
Doña
Irma expresa que tuvo cinco hijos y ahora
diez nietos, y todavía se siente
con la suficiente capacidad para compartir
y disfrutar la vida con ellos, porque
todavía tiene mucha energía.
Con
47 años de edad, lo dice con orgullo
porque no se le notan, Leticia
López, expone que además
de la satisfacción que le da el
hacer ejercicio, otra de sus motivaciones
es el sentirse parte del grupo, es como
si fuera otra familia porque nos queremos,
nos ayudamos y respetamos.
Aclara
que no es tanto que el ejercicio haga
más jóvenes a las personas,
pero el hecho de sentirse bien
en lo físico y todavía mejor
en el aspecto interior, hace
que tengamos mejor carácter y eso
las hace lucir mejor frente a las demás
personas. |